María Elena Walsh (argentina)

 

Canciones

Como la cigarra
El 45
Serenata para la tierra de uno

 

Canciones infantiles

El reino del revés

Manuelita la tortuga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMO LA CIGARRA


Tantas veces me mataron, 
tantas veces me morí, 
sin embargo estoy aquí 
resucitando. 
Gracias doy a la desgracia 
y a la mano con puñal 
porque me mató tan mal, 
y seguí cantando. 
Cantando al sol como la cigarra 
después de un año bajo la tierra, 
igual que sobreviviente 
que vuelve de la guerra. 
Tantas veces me borraron, 
tantas desaparecí, 
a mi propio entierro fui 
sola y llorando. 
Hice un nudo en el pañuelo 
pero me olvidé después 
que no era la única vez, 
y volví cantando. 
Tantas veces te mataron, 
tantas resucitarás, 
tantas noches pasarás 
desesperando. 
A la hora del naufragio 
y la de la oscuridad 
alguien te rescatará 
para ir cantando. 

María Elena Walsh

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EL 45


Te acordás hermana qué tiempos aquellos, 
la vida nos daba la misma lección. 
En la primavera del 45 
tenias quince años lo mismo que yo. 
Te acordás hermana de aquellos cadetes, 
del primer bolero y el té en El Galeón 
cuando los domingos la lluvia traía 
la voz de Bing Crosby y un verso de amor. 
Te acordás de la Plaza de Mayo 
cuando "el que te dije" salía al balcón. 
Tanto cambió todo que el sol de la infancia 
de golpe y porrazo se nos alunó. 
Te acordás hermana qué tiempos de seca 
cuando un pobre peso daba un estirón 
y al pagarnos toda una edad de rabonas 
valía más vida que un millón de hoy. 
Te acordás hermana que desde muy lejos 
un olor a espanto nos enloqueció: 
era de Hiroshima donde tantas chicas 
tenían quince años como vos y yo. 
Te acordás que más tarde la vida 
vino en tacos altos y nos separó. 
Ya no compartimos el mismo tranvía, 
sólo nos reúne la buena de Dios. 

María Elena Walsh

 

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SERENATA PARA LA TIERRA DE UNO


Porque me duele si me quedo 
pero me muero si me voy, 
por todo y a pesar de todo, mi amor, 
yo quiero vivir en vos. 
Por tu decencia de vidala 
y por tu escándalo de sol, 
por tu verano con jazmines, mi amor, 
yo quiero vivir en vos. 
Porque el idioma de infancia 
es un secreto entre los dos, 
porque le diste reparo 
al desarraigo de mi corazón. 
Por tus antiguas rebeldías 
y por la edad de tu dolor, 
por tu esperanza interminable, mi amor, 
yo quiero vivir en vos. 
Para sembrarte de guitarra, 
para cuidarte en cada flor 
y odiar a los que te castigan, mi amor, 
yo quiero vivir en vos. 

María Elena Walsh

 

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EL REINO DEL REVES

Me dijeron que en el Reino del Revés 
nada el pajaro y vuela el pez, 
que los gatos no hacen miau y dicen yes 
porque estudian mucho inglés.
Me dijeron que en el Reino del Revés 
nadie baila con los pies, 
que un ladrón es vigilante y otro es juez 
y que dos y dos son tres.
Me dijeron que en el Reino del Revés 
cabe un oso en una nuez, 
que usan barbas y bigotes los bebés 
y que un año dura un mes.
Me dijeron que en el Reino del Revés 
hay un perro pekinés 
que se cae para arriba y una vez 
no pudo bajar después.
Me dijeron que en el Reino del Revés 
un señor llamado Andrés 
tiene 1.530 chimpancés 
que si miras no los ves.
Me dijeron que en el Reino del Revés 
una araña y un ciempies 
van montados al palacio del marqués 
en caballos de ajedrez.
Vamos a ver como es 
el Reino del Revés. 

María Elena Walsh

 

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MANUELITA LA TORTUGA


Manuelita vivía en Pehuajó 
pero un día se marchó. 
Nadie supo bien por qué 
a París ella se fue 
un poquito caminando 
y otro poquitito a pie.
Manuelita, Manuelita, 
Manuelita dónde vas 
con tu traje de malaquita 
y tu paso tan audaz.
Manuelita una vez se enamoró 
de un tortugo que pasó. 
Dijo: ¿Qué podré yo hacer? 
Vieja no me va a querer, 
en Europa y con paciencia 
me podrán embellecer.
En la tintorería de Paris 
la pintaron con barniz. 
La plancharon en francés 
del derecho y del revés. 
Le pusieron peluquita 
y botines en los pies.
Tantos años tardó en cruzar el mar 
que allí se volvió a arrugar 
y por eso regresó 
vieja como se marchó 
a buscar a su tortugo 
que la espera en Pehuajó.

María Elena Walsh

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