La
actitud del Grupo de Trabajo, al votar en contra del juicio político
a la presidente, causó desconcierto en las bancadas opositoras,
ya que varios de sus miembros se había comprometido a apoyar
la iniciativa. Habrín actuado así ante la imposibilidad
de iniciar negociaciones para superar la crisis política.
El diputado Luis Sobrino Aranda renunciaría a la banca por
entender que el Parlamento es impotente para encontrar la salida.
Se conocieron otros pronunciamientos en el Congrreso.
Para
la mayoría de los legisladores de la oposición con
el fracaso del tratamiento del juicio político a la presidente
de la Nación se agotó, el miércoles
último, en la Cámara de Diputados la posibilidad
de la mediación parlamentaria en la presente crisis institucional.
Sin embargo, aún restaría computar la eventual
realización de una asamblea legislativa, según el
propósito de los bloques del radicalismo, que se han dirigido
en tal sentido al presidente del Senado.
El resultado de la votación registrado en la madrugada de
ayer en la Cámara baja, tras el áspero debate del
tratamiento "sobre tablas" del proyecto de la Fuerza Federalista
Popular sobre juicio político, despetó entre los legisladores
diversas interpretaciones.
Disgusto
En primer lugar causó algún
disgusto en el radicalismo la obstinada postura del
presidente de la FUFEPO, diputado Francisco Moyano, que
no transigió en postergar el tratamiento del juicio político,
a efectos de lograr la materialización de la asamblea
legislativa.
A juicio de alguos radicales. la asamblea, al margen de
los cuestionamientos de tipo constituciona se constituiría
en el vehículo mas rápido y contundente para
forzar determinaciones extremas del Poder Ejecutivo. En
las mismas fuentes, los cronistas pudieron advertir que seguía
latiendo el convencimiento de que, mediante la presión legislativa,
podría quizás, obtenerse la renuncia de
la presidente de la Nación. Igualmente una asamblea legislativa
podría pronunciarse por la simple mayoría. Pero, aparentemente,
existiría otra motivación a tener en cuenta: por el
mecanismo de la Asamblea, más que enjuiciar la doctrina o
la política peronista, se atacaría a algunos
de sus ejecutores y esto podría sumar los votos
del Grupo de Trabajo y hasta del sector gremial.
En
fuentes dela FUFEPO, en cambio se deslizó que, aparte del
expreso mandato partidario a favor del juicio político -
por ser el único recurso constitucional - se tuvo en cuenta
la inexirabilidad de los acontecimientos que podrían
sucederse.
En el pronunciamiento sobre el juicio político, la oposición
tuvo en cuenta que no lograría los dos tercios de votos requeridos
por el reglamento por ello, salvo la FUFEPO, existió
consenso para demorarlo. La distribución de fuerza
fué la siguiente: votaron contra el juicio político,
el "verticalismo" peronista, el "Grupo de Trabajo",
la Alianza Popular Revolucionaria, el MID, Vanguardia Federal, Unión
Popular y otros partidos provinciales; lo hicieron a favor la FUFEPO,
el radicalismo, Unión Conservadora, Línea Popular
y algunos partidos provinciales.
Desconcierto
La actitud del "Grupo de Trabajo"
desconcertó a la oposición, ya que
había prometido su apoyo al tratamiento del juicio político;
sin embargo, a último momento privó el criterio de
no aparecer contra la doctrina del peronismo y menos "colgado"
de un proyecto que apuntaba a cuestionar al justicialismo como expresión
política. Empero, algunos legisladorres del grupo se
retiraron al momento de votar.
De cualqier manera, ayer se produjo el primer coletazo
de aquella determinación: el diputado Luis A. Sobrino
Aranda estaría resuelto a renunciar a la
bancada legislativa ya que sostendría que "los
últimos hechos demuestran la imposibilidad de que el Congreso
encuentre una salida para la crisis". Apreciaría
el legislador que "mas allá de una encendida
dialéctica, la pasividad concreta existe en ambas cámaras
y es producto de estructuras vetustas y perimidas".
En medios parlamentarios tambiénse conjeturó
que la actitud del Grupo de Trabajo yde algunos diputados sindicalistas
que habían adoptado una actitud "rebelde" puede
responder al hecho de que las Fuerzas Armadas habrían
declinado negociar "el remedio parlamentario".
Las versiones indican que algunos gremialistas por un lado,
y legisladores radicales por el otro, habrían intentado concertar
con jefes castrenses lo que califican como una "salida
civil" para la crisis, pero se les habría
reiterado que las Fuerzas Armadas se mantienen prescindentes en
materia política.
Ante la imposibilidad de conseguir un arreglo concertado,
habrían optado en la votación por asumir una actitud
similar a la que tomaron los "verticalistas", es decir,
rechazar el juicio político.
L e avisaremos por mail cuando hayamos instalado material.
OTROS
TITULOS
El
autor: Ricardo E. Brizuela
es periodista, escritor (SADE 6283) y especialista en comunicación,
de nacionalidad argentina.
Se especializó en trabajos de investigación
histórica, habiendo publicado hasta la fecha mas de
200 monografías con diversos temas de esta disciplina
y economía, en diferentes medios de varios países.
La primera edición de Pasajeros
de la Historia se publicó en Buenos
Aires en 1993.
Actualmente el autor se desempeña como consultor de
empresas en comunicaciones, al frente de su estudio, en toda
el área de Latino América.
Su lugar de residencia permanente es Santiago de Chile.
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