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Documento
1
Cenando
con el general Videla
El
28 de noviembre de 1978, Jorge Rafael Videla -
presidente de facto – recibe en la Casa de Gobierno al ex
legislador radical, Vicente Mastrolorenzo, presidente
del Círculo de Legisladores. Esta entidad representa a los
legisladores – de todos los partidos – que hubieran
pasado por el Congreso de la Nación.
El
objetivo de la reunión, pedida por Mastrolorenzo, era invitar
al militar a una cena en la que sería homenajeado por la
clase política. Por supuesto Videla aceptó encantado
la iniciativa de quienes, alguna vez, habían representado
al pueblo.
Obviamente,
al tomar
estado público la iniciativa, se desató una acalorada
controversia entre quienes concurrirían y aquellos que se
abstendrían de hacerlo. “No podemos sentarnos a la
misma mesa con quienes mantienen sojuzgado al pueblo”, argumentaban
estos últimos.
”No
es un homenaje a Videla sino a la institución presidencial”,
respondían quienes estaban a favor de la asistencia.
Con
la firma de Deolindo F. Bittel el justicialismo
se adelantó recomendando: “Ante la actual suspensión
de la actividad específica de los partidos políticos,
la detención prolongada de muchos de sus dirigentes y frente
a la ausencia de reglas de juego claras y precisas para la restauración
del proceso democrático argentino (el partido justicialista
) considera inconveniente la asistencia de afiliados y dirigentes
del movimiento (…).
Años
después diría Bittel: “Lo cierto es
que con eso se desbarata el éxito de la cena. Muchos compañeros
que incluso ya habían adquirido la tarjeta – creo que
costaba dos millones de pesos de entonces – enterados de la
directiva del partido, se encargaron de atajar a la gente”.
Sin
embargo, cuando Videla levantó su copa lo acompañaron
peronistas como Luis Rubeo, Enrique Osella Muñoz
y Carlos Palacio Deheza, todos ellos diputados de la Nación
hasta el 24 de marzo de 1976. Por el lado de los radicales, un cónclave
de sus principales figuras decidió la no participación.
No obstante esa noche, 1° de diciembre de 1978, ocuparon una
mesa muy cerca de Videla los dirigentes Ricardo Balbín,
Juan Carlos Pugliese, Rodolfo García Leyenda, Rubén
Rabanal, Antonio Tróccoli, Francisco Rabanal y Carlos Raúl
Contín.
En
otra mesa se ubicaron Juan Trilla, Cándido Tello
Rojas y Aldo Tessio. No concurrieron Luis León, Fernando
de la Rua, Carlos Perette y Raúl Alfonsín.
El
día anterior, en el domicilio del ex vicepresidente Vicente
Solano Lima, se reunieron la mayoría de los representantes
oficiales de los partidos políticos. Estuvieron Miguel
Unamuno, Benito Llambí y Vicente Saadi por el peronismo.
Enrique de Vedia y Nestor Vicente por la democracia
cristiana. Simón Lázara por los socialistas
unificados y Fernando Nadra por el comunismo.
Al
conocer el comunicado justicialista todos coincidieron en no concurrir,
excepto Nadra. Esta decisión originó un generalizado
repudio, sobre todo de los democristianos. Sin embargo, veinticuatro
horas después, Solano Lima y Antonio Allende compartían
el brindis con Videla. Allende fue separado al día siguiente
de su partido por inconducta. El comunismo concurrió tal
como lo había anunciado Nadra.
El
país en tanto, aunque con la euforia del triunfo del mundial,
recibía diariamente las noticias de muerte y desapariciones.
Una revista de actualidad recogió algunas frases de los asistentes:
“En boca cerrada no entran moscas”
(Antonio Tróccoli). “Esta es una prueba mas
que en el país se puede convivir y se puede disentir”
(José Antonio Allende). “Gracias por permitirme
estar aquí” (Juan Carlos Comínguez,
comunista, a Videla). Según la misma publicación,
en el bar aledaño a la Confitería El Molino –
lugar donde se realizó la cena – se escucho decir:
“Menos mal que Osella Muñoz, Rachini y Rubeo mitigaron
las ausencias del peronismo”. Años después,
Luis Rubeo justificó su asistencia destacando que concurrió
como "ex legislador" y que se había retirado antes
- con otros compañeros - al advertir la presencia de Videla.
La
crónica señala que los últimos en retirarse
fueron los que integraban el numeroso grupo de radicales. Sobre
Callao y Rivadavia caía una lluvia triste. Las luces del
Congreso de la Nación estaban apagadas.
Fuente:
Medios gráficos de la época.
Otros
datos:
Autoridades que acompañaron al gobierno de facto
en gobiernos municipales.
Intendentes UCR en el país: 310
Intendentes Justicialistas en el país: 169
Intendentes Demo. Progresistas en el país: 109
Intendentes del MID en el país: 94
Intendentes de Fuerza Federalista Popular en el país: 78
Intendentes Neo peronistas en el país: 23
Intendentes Demócrtas Cristianos en el país: 16
Intendentes Partido Intransigente en el país: 4
(Cifras
publicadas por el Diario La Nación el 25 de marzo de 1979)
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| El
autor:
Ricardo E. Brizuela
es periodista, escritor (SADE 6283) y especialista en comunicación,
de nacionalidad argentina.
Se especializó en trabajos de investigación
histórica, habiendo publicado hasta la fecha mas de
200 monografías con diversos temas de esta disciplina
y economía, en diferentes medios de varios países.
Una parte de este material pertenece al libro "Hechos
y Protagonistas", algunas
de cuyas páginas también se reproducen en esta
web.
La primera edición de "Pasajeros
de la Historia" se publicó en
Buenos Aires en 1993. Actualmente el autor se desempeña
como consultor de empresas en comunicaciones, al frente de
su estudio, en toda el área de Latino América.
Su lugar de residencia permanente es Santiago de Chile.
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