Por
Ricardo E. Brizuela Pasajeros de la Historia http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/ricardobrizuela/
Antes de llegar al gobierno, Juan Domingo Perón
tuvo oportunidad de estar radicado un tiempo en Santiago de Chile
cumpliendo funciones oficiales.
La
ocasión fue aprovechada para establecer contactos que posteriormente
le servirían para intentar formalizar un acuerdo con el gobierno
chileno, buscando la implementación de una idea que el creador
del justicialismo la resumía en el proyecto ABC, vale decir,
la asociación de Argentina, Brasil y Chile.
El
mismo Perón explicó este proyecto en un artículo
con la firma de Descartes – seudónimo con el que publicaba
notas y ensayos en distintos medios – expresando: “El
signo de la Cruz del Sur puede ser la insignia
de triunfo de la América austral. Ni Argentina ni
Brasil ni Chile aisladas pueden soñar con la unidad
económica indispensable para enfrentar un destino de grandeza.
Unidos forman, sin embargo, la más formidable unidad a caballo
sobre los dos océanos de la civilización moderna.
Así podrían intentar desde aquí la unidad latinoamericana
con una base operativa polifásica de impulso indetenible.
Desde esa base podría construirse hacia el norte la Confederación
Sudamericana, unificando a todos los pueblos de raíz latina.
Unidos seremos inconquistables; separados, indefendibles”
(Hoy el símbolo del Mercosur lleva la Cruz
del Sur - creado en 1990 - y 51 años después se avanza
en esta idea de Perón motorizada ahora por Nestor Kirchner,
Lula Da Silva, Hugo Chavez, y otros presidentes de la región).
La
oportunidad se presentó en 1953,
estando Perón en su segundo período de gobierno en
Argentina, lo mismo que Carlos Ibáñez del
Campo en Chile.
La
visita del presidente argentino a Santiago se realizó entre
los días 20 y 26 de febrero y tenía como objetivo
firmar un Acta para echar las bases de un acuerdo económico
que – fundamentalmente – involucraba alimentos, minerales
y energía. La intención fue dejar el documento abierto
para la adhesión de los países de la región
que decidieran hacerlo. En esa visita, Perón habló
ante un auditorio de intelectuales en la Universidad de Chile, en
un acto cuya invitación la firmaron – entre otros –
Pablo Neruda y Eduardo Barrios. La crónica
de la reunión la firmó en El Mercurio Hernán
Díaz Arrieta, con el seudónimo de Alone quien
destacó las dotes del orador sosteniendo que “jugaba
con su auditorio, recorriendo sus teclas como las de un piano”.
Ibáñez
del campo retribuyó la visita en el mes de julio y el día
8 se concretó en Buenos Aires la firma de un tratado de Unión
Económica siguiendo los lineamientos del Acta de Santiago.
La noche anterior, durante la cena de camaradería de las
Fuerzas Armadas, el presidente argentino sostuvo: “Frente
a las nuevas fuerzas de carácter económico que pretenden
dominarnos, nosotros, chilenos y argentinos, retomando los antiguos
ideales de O'Higgins y de San Martín, y pensando como ellos
en nuestros pueblos y también en los pueblos de América,
hemos decidido realizar la unión de nuestras fuerzas económicas,
creyendo que ésta es, acaso, la última hora que el
destino nos ofrece para cumplir con la misión que Dios nos
tiene reservada en sus eternos designios insondables”.
En ese acto, pronunció una frase premonitoria: “Presentimos
que el año 2000 nos hallará unidos o dominados”.
Sin
embargo, nubes de tormentas se cernieron sobre el gobierno de Ibáñez
del Campo en Santiago. Perón le escribió al presidente
de Chile una carta pocos dias después en estos términos:
“Yo veo en Chile la acción abierta de la oposición,
ayudada y financiada desde el extranjero. Entre los dos frentes:
conservador-liberal pro yanqui y radical marxista no hay diferencias
apreciables, pues ambos, a la larga, serán los adversarios
del Ibañismo. Muchos 'acercados' son en el fondo opositores.
Yo también los tuve aquí al comienzo”.
Y le hace un ofrecimiento concreto: “Quizás el
asunto de internación de ganado podría iniciarse rápidamente
en forma de presentar allí una abundante provisión
a precios rebajados. Sería de un efecto excelente. Por las
cuentas no debe preocuparse, pues los efectos políticos buscados
son superiores a toda otra consideración. Pagamos a media,
si es preciso...”.
Carlos
Ibáñez del Campo no puede con la oposición
y terminó su gobierno en 1958 ante una violenta campaña
de desprestigio y murió dos años después. Tomó
muchas iniciativas que dieron lugar a la creación de instituciones
importantes de Chile, entre ellas lo que es hoy el Banco
Estado, producto de la fusión de varias entidades
financieras. No mas alentadora fue la respuesta de Brasil donde
Getulio Vargas se suicidó en 1954 luego
de un tormentoso período de gobierno. No fue poca la resistencia
al proyecto de Perón e Ibañez de Itamaraty.
Juan Domingo Perón fue derrocado por un golpe militar
en el año 1955. La resistencia que encontró la idea
de una unidad del subcontinente es relatada en su obra "Perón.
Una biografía" por el historiador Joseph
A. Page de "reconocida antipatía hacia su personaje",
como sostiene Fermín Chávez.
Perón
relató su experiencia ante sus camaradas de armas de esta
manera: “Yo no quería pasar a la historia sin haber
demostrado, por lo menos fehacientemente, que ponemos toda nuestra
voluntad real, efectiva, leal y sincera para que esta unión
pueda realizarse en el continente. Vargas y el chileno estaban de
acuerdo, pero. . . Yo no me hacía ilusiones porque ellos
hubieron prometido esto para dar el hecho por cumplido porque bien
sabía que eran hombres que iban al gobierno y no iban a poder
hacer lo que quisieran, sino lo que pudieran”.
En
1970, en una entrevista que le concediera al periodista y escritor
argentino Tomás Eloy Martínez en
Madrid, Juan Domingo Perón reflexiona: “Me quedó,
sin embargo, una enorme enseñanza: ningún país
latinoamericano puede liberarse por completo si, al mismo tiempo,
no se libera el continente, y si luego el continente no se íntegra
para consolidar su liberación”.
Material
de consulta: ”Tercera Posición y Unidad Latinoamericana”
de Fermín Chavez “Las vidas del General” de Tomás
Eloy Martínez” "Perón
- Una biografia" de Joseph A. Page
Ver
tambien: Un
mito llamado Perón .
OTROS TITULOS
El
autor: Ricardo E. Brizuela
es periodista, escritor (SADE 6283) y especialista en comunicación,
de nacionalidad argentina.
Se especializó en trabajos de investigación
histórica, habiendo publicado hasta la fecha mas de
200 monografías con diversos temas de esta disciplina
y economía, en diferentes medios de varios países.
Una parte de este material pertenece al libro "Hechos
y Protagonistas", algunas
de cuyas páginas también se reproducen en esta
web.
La primera edición de "Pasajeros
de la Historia" se publicó en
Buenos Aires en 1993. Actualmente el autor se desempeña
como consultor de empresas en comunicaciones, al frente de
su estudio, en toda el área de Latino América.
Su lugar de residencia permanente es Santiago de Chile.
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