CALENDARIO
Del Latin calendariu. A partir de la Edad Media, se designa con este nombre el
conjunto de normas destinadas a la división del tiempo en periodos regulares y
a poder fijar la fecha de ocurrencia de un hecho en relación con un origen
determinado. Su uso se remonta a los pueblos primitivos (sumerios y asirios) y
su composición se basaba únicamente en la salida y puesta del Sol, fases de la
Luna, estaciones u otros ciclos de la naturaleza. En la mayor parte de los
países actuales en los que se usa el CALENDARIO
solar, se entiende por CALENDARIO al
conjunto de normas que permiten una máxima coincidencia del año civil con el
año trópico. Se toma el año trópico por su relación con las estaciones del año,
dado que la entrada del Sol en el punto Aries señala el comienzo de la
primavera. Todas las dificultades del CALENDARIO
solar están en que la duración del
año trópico no es un número exacto de días, sino que, según Newcomb, es
igual a 365,24219879 días medios, con una
disminución de medio segundo aproximadamente por siglo. Como la medida
del tiempo se basa en la repetición periódica de fenómenos astronómicos, los
elementos fundamentales en los diversos CALENDARIOS
son el día, la semana, el mes y el año. De todos
ellos, la semana, no obstante ser el más antiguo, es el menos astronómico, pues
se le supone un origen astrológico y cosmogónico. Según se tomen como elemento
de referencia el Sol, la Luna o ambos, se tendrá el CALENDARIO Solar, basado en la posición del Sol sobre el horizonte en su salida y
puesta; Lunar, acompasado a las fases de la Luna; y Lunisolar, que
trata de combinar los anteriores sistemas. En la mayor parte de los países,
rige actualmente el CALENDARIO gregoriano, que no se considera un calendario perfecto; en 1968 una
comisión internacional trataba su reforma. Las tentativas para esta reforma
eran de dos clases : a) las relativas a una diferente distribución de las
correcciones seculares, y b) las que se referían a una diferente distribución
de los meses y semanas dentro del año. Entre las primeras, que son las que en
verdad alteran la esencia del CALENDARIO actual,
está la propuesta por el Prof. Glasenapp, consistente
en utilizar un periodo de 128 años para suprimir un año bisiesto en lugar de
los 3 bisiestos cada 400 años, como se hace actualmente. Las reformas del
segundo tipo, propuestas principalmente a iniciativa de industriales,
comerciantes y banqueros, tendían principalmente a fijar la fecha de
celebración de la Pascua y a que los trimestres tengan el mismo número de días
y un número entero de semanas. En casi todas las reformas propuestas, se divide
al año en cuatro trimestres de dos meses de 30 días y uno de 31. Con esto, el
año tendría 364 días, con un día blanco los años comunes y dos días blancos los
años bisiestos; estos días no tendrían nombre y se ha propuesto que se
dedicaran a la paz mundial. Los banqueros americanos han sugerían el año de 13
meses de 4 semanas cada uno; también en esta propuesta hay días blancos. En los
CALENDARIOS de los pueblos más primitivos, la división del tiempo se
efectuaba por la periodicidad de fenómenos que tenían para ellos el máximo
interés. Así, por ejemplo, en Groenlandia, dividían el día según la pleamar y
la bajamar; en otros lugares, se dividía el año en periodo seco y húmedo, etc.
Expresiones.
“Hacer uno CALENDARIOS”,
fr. fig. y fam. Estar pensativo, discurriendo a solas sin objeto determinado.
Hacer cálculos o pronósticos aventurados.
“Parecer una cosa CALENDARIO de
vicario”, fr. fig. y fam. que se aplica a los
deseos, proyectos o discursos del que todo lo encamina a su provecho.
|
Manufatured in ARGENTINA Copyright DMM.
1999 Rev. A28121999 S.XX M.2 |
Very Important: Only available for
IExplore 4.0 or high.
|