Por
la presente quiero expresar mi más absoluto repudio respecto a la
actual política de control de la población canina llevada a cabo hasta
el presente en relación a los repetidos casos de mordeduras y a
la cantidad de canes callejeros y vagabundos que deambulan por las
calles de su ciudad, ya que es de mi conocimiento que la solución
empleada es el exterminio de los mismos, una vez capturados y entregados a la Dirección de Zoonosis.
Como existen alternativas eficaces para el
control poblacional y la salud animal ( que se están
implementando en varios municipios del pais y la Provincia), la
insitencia en cuanto a la política de control y el incumplimiento de la
Ordenanza que obliga al Municipio realizar las esterilizaciones
respectivas (sin costo alguno para la comunidad), no hace más que
probar tanto la intención de dar continuidad al sistema que se está
cuestionando, como también, la falta de voluntad política para
solucionar este tema. Sólamente a través de la prevención es que se
logrará controlar la proliferación de la especie en cuestión y evitar
poner en riesgo la salud de la comunidad en su conjunto. La matanza de
animales no sólo carece de ética sino que actúa sobre las
consecuencias del problema y no sobre las causas.
Exijo
se frene inmediatamente esta práctica cruel y se ponga en marcha un
plan que respete la VIDA y la SALUD.
Aprovecho
también para recordarle que los funcionarios deben trabajar por el
bienestar de la comunidad en su conjunto y no para beneficio de un
sector.
Atentamente,